sábado, 29 de enero de 2011

Porque cada día te quiero más

El poder de Nuestra Madre, Señora de la Esperanza;
que va conquistando almas por donde quiera que pasa;
con el aura de su palio, atracción a su belleza;
nadie, nadie se explica la causa de que tan sólo con verla hasta el aire se enmudece;
sin corazones nos deja;
se nos lleva paseando sin darnos cuenta siquiera a su Reino de Murallas con sus legendarias Puertas, una convertida en Arco de cal blanca de Pureza, y de albero maestrante;
fraguada con devociones, con martillos de promesas en un yunque de oraciones con martinetes de ofrendas;
y yo la tuve en mis brazos;
fué por pura coincidencia;
yo no sabía del Rosario que sus hermanos le rezan cuando la bajan de los cielos sin corona en su cabeza;
impresionada por verla bajarla desde los cielos sin corona en su cabeza;
y como si fuera un sueño me guiaron junto a Ella;
"cogedla que es vuestra", y que momento inexplicable;
y son tan sólo segundos toda una vida con Ella;
cuando la ví tan de cerca, se me empañaron los ojos, se me aflojaron las piernas;
y no es para menos, no era un sueño;
era la Esperanza Bella que había bajado desde el cielo sin corona en su cabeza;
y tan mujer, tan bonita, tan morena...
Que más Corona Señora que la que te dá tu Tierra, flores de fieles devotos a tu Esperanza Serena;
que más corona Señora que esa Melena Morena que tus monjas sevillanas con Sor Ángela te peinan.
Que poder transmites, Esperanza, con tu mirada;
la que llorando sonríe con sus labios de canela, lágrimas de caramelo sobre su cara morena;
no hay palabras que describan los ojos de su belleza.

ESPERANZA Y MACARENA.





Escrito de Rocio Fernández Rodríguez el 20 de Oct. de 2009 a su Madre de la Esperanza.

viernes, 28 de enero de 2011

UNA NOCHE DE ESPERANZA

¿Estoy en el cielo? ¿He llegado al reino de Dios?
Lo que si puedo asegurarte, Macarena,
es que tu cuerpo, tu cara y tus manos son la gloria,
que por postrado tengo en mi memoria
bendita novia, tu sonrisa hecha pena
y que más quisiera, que al llegar de nuevo la mañana
lucieras como la estrella que más brilla,
porque tu, Bendita locura,
eres todo dulzura y estrella de la mañana.
¿Qué haría yo sin tener tu cara de niña?
¿Qué haría yo sin poderte llamar Macarena?
¿Qué sería de mi sin tenerte siempre en mi memoria?
Solo tres palabras:

TE QUIERO MACARENA.

Escrito realizado el 12 de Sep. de 2008 por Sandra Arenas, tras presenciar como N.H.D. Garduño vestía a Mª Santísima de la Esperanza Macarena.

jueves, 27 de enero de 2011

UN SUEÑO DE ESPERANZA

Por fin mi anhelado sueño macareno se pudo hacer realidad. Y se pudo hacer realidad, pagando la friolera espera de 38 años, camino que se me hizo largo y eterno, pero por fin se puede decir que puedo ir al Cielo con Ella tranquilo.

Mi Virgen de la Esperanza, conocedora del Amor que le prolifero a Ella y a su Bendito Hijo, no me puso la vida muy fácil. Me quiso poner a prueba colocándome pruebas en la vida, para ver como salía de cada una de ellas. Pero toda prueba superada tenía su recompensa. Y vaya si la tuvo.

Gracias, Esperanza, por ofrecerme mi primera recompensa, un sueño de cualquier macareno y que tú me pusiste delante mía, como es poder ser costalero macareno y llevar sobre mi cerviz a tu Bendito Hijo. Ya creía que estaba recompensado para toda la vida, pero me volví a equivocar.

Me seguiste poniendo a prueba, y como pude, y por supuesto con la ayuda de mis amigos que me quieren y te quieren a ti, pude salir adelante. Y me diste la recompensa definitiva para que me sintiera realizado como persona, católico, macareno a más no poder y como costalero. El poder llevarte a Ti, la más anhelada y soñolienta que pudiera tener jamás. Ésta Virgen de la Esperanza, que tanto años lloré delante de Ella, suplicándole, rogándole e implorándole que me dejara llevarla, aunque solo fuera un minuto, un segundo, toda una vida con Ella.

Y lo conseguí, y todo gracias a Ti, y a una personita pequeñita, tierna pero con un corazón que no le cabía en el pecho. Gracias, Madre María Purísima. Gracias, porque quisiste que Sevilla te Beatificara, y qué mejor madrina que la Esperanza Macarena, a la misma que tú amadrinaste el día de su Coronación.

Desde que anunciaron la noticia de tu Beatificación, y anunciada que tu madrina sería mi Virgen de la Esperanza, nuestra Esperanza, pasaron 4 meses de larguísima espera. Los días me parecían semanas, y las semanas meses. ¡¡ Qué lento pasaba el tiempo !! Pero llegó.

Camino de la Basílica los nervios hicieron acto de presencia, con un nudo en el estómago, pero ese dolor se me quitaba al pensar que pronto estaría cerca de Ti, más cerca que nunca. Que caminito más largo hasta tu casa, la casa de todos los macarenos…



Y Sevilla te esperaba. Y te esperaba como siempre te espera, con Amor y Esperanza, deseando que asomaras esos Benditos ojos, esa carita morena, que llora y ríe tu pena, esa carita que a tanta gente en el mundo tienes enamorada. Y Sevilla te llevó en volandas a presidir la Beatificación de la más humilde pero servidora de tu Bendito Hijo. Un largo camino, pero contigo al lado se nos hizo más corto que nunca.

Aún se me pone los pelos de escarpias al recordar el momento de tu entrada en el Estadio Olímpico, un estadio que sucumbió con una atronadora ovación y todos de pié para recibir la Esperanza que a todos nos hace falta. Y entraste como te mereces, arropado por miles de fieles, aclamándote, piropeándote y con sones macarenos.

Recuerdo que antes de subir al Cielo de Sevilla, unos angelitos llegados del Cielo te ofrecieron un canto de Humildad y Pobreza pero que a todos nos encogieron el corazón. Te cantaron las Hermanas de los pobres, las Hermanas de Santa Ángela de la Cruz.

Y llegó mi sueño, el sueño tan anhelado y que tantas veces te rogué que me ofrecieras. Era el momento de bajarte de tan insigne Altar para volver a nuestra casa. Y qué momento. Se mezclaron tantas emociones, nervios y lágrimas que me costaba muchísimo llegar a Ti, cada paso que daba veía más cerca la Gloria. Y la Gloria llegó colocándome bajo tu Manto Verde. Por fin llamaron al martillo. Y la voz de Antonio Santiago nos hizo levantarte, dando paso a un mar de lágrimas de tantas personas, tantos macarenos, que por fin pudieron cumplir ese sueño que tuvo desde niño. Llevar a su Virgen de la Esperanza. Fue una hora contigo, toda una vida a tu lado, pero que se me hizo un breve momento, que quedará en mis retinas para el resto de mi vida.

Cuando ya bajamos la rampa que nos llevaba a tu Altar provisional hasta el momento de tu vuelta a casa, se nos pasaron los nervios y empezamos a disfrutar como costaleros que llevan a su Bendita Madre. Un corto caminito que nos hizo disfrutar a cada momento, a cada son de la Banda del Carmen de Salteras. A cada pasito que dábamos…

Y como todo en la vida, todo llega y todo acaba, y acabó mi sueño, y volví a despertar, pero desperté con la satisfacción de haber estado contigo cerca, muy cerca, como jamás pude haber imaginado.

Y ahora me queda seguir soñando con poder volver a llevarte otra vez. Pero mientras, seguiré paseando por Sevilla a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, como solo Él se merece, esperando tu nueva llamada a ser tu más fiel servidor, un humilde servidor de la Esperanza Macarena.

AMEN.


ANTONIO MÁRQUEZ, Costalero del Señor de la Sentencia

lunes, 24 de enero de 2011

Entrevista a N.H.D. Antonio Márquez

S.Arenas:- Define, para tí, que es ser macareno 
A.Márquez:- Para poder explicarlo me haría falta 300 folios. Es llevar todos los dias contigo a tu Virgen de la Esperanza y su Bendito Hijo, y acordarte todos los dias de Ella.

S.Arenas:- Costalero, nazareno, capataz., musico, etc (elige en lo que hayas salido): 

A.Márquez:- Costalero.

S.Arenas:- Una revirá:

A.Márquez:- Relator-Parras

S.Arenas:- Una entrada 

A.Márquez:- Sin duda, entrada de Sentencia 2010, la primera que hice.

S.Arenas:- Una salida 

A.Márquez:- Un mar de lágrimas con la de Sentencia 2009, la que me hizo estrenarme como costalero macareno.

S.Arenas:- Un "venga de frente" en el 2010 

A.Márquez:- En la calle Alvarez Quintero, una vez pasada las estrecheces de la calle... jamás me supo a Gloria esa frase...

S.Arenas:- Una marcha de la centuria 

A.Márquez:- Mi niña Estrella

S.Arenas:- una marcha para la Esperanza 

A.Márquez:- Coronación de la Macarena

S.Arenas:- Un momento a recordar 

A.Márquez:- El momento en que Don Miguel Loreto me dijo que estaba dentro... en estado de shock...

S.Arenas:- Alguna anecdota 

A.Márquez:- En 2010, cuando el paso del Cristo estaba entrando en Resolana, ya de vuelta, iba yo para el relevo, y me percato que un hombre mayor, al verle la carita no paraba de llorar. Me fuí para él y le entregué una estampita. El pobre señor rompió a llorar y me encojió el corazón y nos abrazamos los dos llorando. Momento irrepetible.

S.Arenas:- Una característica del señor 

A.Márquez:- La Humildad de su mirada.

S.Arenas:- Una caracteristica de la virgen 

A.Márquez:- Mirada dulce, belleza, Reina, siempre Esperanza...

S.Arenas:- Algo que quieras comentar 

A.Márquez:- Te deseo toda la suerte del mundo en tu nueva faceta como blogera y que Nuestra Virgen de la Esperanza te acompañe en tu largo caminar. Un beso.


Entrevista realizada el día 23 de Enero de 2010


En la primera imagen, Antonio Márquez en la salida extraordinaria del 18 de Septiembre de 2010, con cara de haber llenado de amor sentenciado las trabajaderas del palio.

En la segunda, con costal en mano esperando trabajar bajo las trabajaderas como a el le gusta, macareneando. 


sábado, 22 de enero de 2011

ENTREVISTA A FERNANDO GARCIA ARCOS

R:- ¿Cuándo fue tu primera experiencia macarena?

F.G.A:-Que tenga uso de razón y recuerde vivamente cuaresma de 1996 mi Sobrino Ricardo se vistió de cornetín y me iva con el a ensayar con mi tio Pepe que en paz descanse y el resto de la centuria.

R:- ¿Qué es para ti la esperanza?

F.G.A:- Fácil pregunta para los que tenemos la suerte de verla a diario ¿no te parece?

R.:-  Bueno, es algo que se siente facilmente, pero no se puede explicar de momento ¿no?

F.G.A:- El explicar la Esperanza es imposible, solamente conoceras la verdadera Esperanza en Diciembre pues ya lo dice la Espadaña, AQUI ESTÁ LA ESPERANZA.

R:- ¿Cuál es el sueño que te queda por cumplir con la Madre de Dios y su hijo?

F.G.A:- A quienes me conocen le hará gracia esta respuesta, pero como ya se dijo en cierto pregón, se me ve el plumero, con Ella me queda tener edad para llevar cirio verde como mi padre podría hacer ahora mismo, y con Él desfilar tras su paso.

R:-Y en alguna estacion de penitencia vivida, ¿qué momento recuerdas con mas cariño?

F.G.A:- Hace dos madrugás, de penitente, con antifaz verde, y la medalla de hermano de mi tio José García colgada de mi cruz, una de mis mas sentidas madrugás.Pero no puedo olvidar la de 1997 y la del 2010 junto al Señor de la Sentencia.

R:- ¿Qué es lo que te ha dicho la esperanza cuando la has tenido a pocos centimetros de ti?

F.G.A:-  (suspiro) Que no tuviera miedo a perder a un ser querido porque aun no había llegado su hora.

R:- Eso es lo que hace grande a la esperanza ¿no crees? que cuando menos te lo esperas va Ella y te habla.

F.G.A:- Ella es el punto de unión de la conciencia con la Divinidad, como diria un buen amigo mio, cuando menos te lo esperas, te hace pasar cuentas de lo que haces, te pone a prueba y te aconseja.

R:- ¿Algo más que transmitir? 

F.G.A:- Si.
Decirle a tod@s que la Esperanza está en la C/ Becker Nº1 los 365 días del año y recordar, que el más fuerte es el que está en San Lorenzo, y que gracias a ellos tenemos lo que tenemos y estamos donde estamos, así se hace grande la frase aquella de "Esperanza para el Gran Poder de Dios".

R.:- Amén

F.G.A:- Así sea.


Sevilla a 22 de Enero de 2011


Fernando Garcia Arcos junto con Noelia Arévalo y la virgen de la Esperanza, días después de la salida extraordinaria del 18 de septiembre de 2010.

viernes, 21 de enero de 2011

Plegaria a la Virgen de la Esperanza Macarena

Por los niños del Hospital Infantil de la Cruz Roja de Caldas

El capellán de la plaza elevó hoy en el centro de la Monumental de Manizales una oración a la Virgen de la Esperanza Macarena, patrona de los toreros, antes del inicio del Festival nocturno a beneficio de los niños del Hospital Infantil Universitario de la Cruz Roja:
de La Macarena

"Los niños del Hospital de la Cruz Roja...te soplan al oído muchas gracias, con lágrimas y con besos. Y por la luz de tus ojos maternales de enfermera, te ruegan que no te alejes en sus noches de dolor y de desvelos.
Gracias porque con cada gota de sangre nazarena de Belén, sienten en su pequeño corazón herido un latido más de vida y de ilusión y pueden oír mejor las voces de su triste mamá como música de salmos de fe, de amor, y de silencios, sintiendo en sus labios al dormirse sus besos profundos de paz y con sabor de azúcar.
Ahora de rodillas desde allá te piden Virgen María un regalo de inocencia muy sentimental que de pronto te hará llorar: que no les falte en sus fiebres y delirios, en esta Manizales del alma, el agua pura y bendecida de las nieves y que su amiguito el niño Jesús, cuando los quiera ya más cerca para jugar, les invite al cielo, ya sin dolores y sin llanto y que el ángel de la guarda, cuando estén cansados, les acueste y les cobije en una cunita tibia y blanda con las plumas de sus alas de seda y algodón.
Amén, Aleluya, amén".




LA MACARENA EN SU CLAUSURA

Como la guardamos en el corazón. Como la imaginamos cuando la invocamos desde lo profundo, para que ilumine con su nombre madrugadas de desdicha. Como la recordamos en la distancia. Como suena su nombre cuando lo pronunciamos los más suyos nombrando a quienes más quieren -la abuela Esperanza que inició una dinastía macarena, la tia Esperanza de Sagunto, la matriarca Esperanza que cada madrugada hacía la señal de la cruz sobre la frente de sus hijos nazarenos antes de que salieran hacía la basílica con las capas regiamente arrecogidas-. Como si nos hablara por el torno conventual que preserva su intimidad o se nos mostrara a travñes de la reha que separa al común de los mortales de esa clausura a la que sólo pueden acceder las Hermanas la Cruz, sus priostes y Pepe Garduño. Como la veíamos cuando nuestras madres nos hablaban de ella, y nos llevaban a ponerle velas en el candelero que estaba a sus pies, entre el altar mayor y el de la virgen del Rosario, y nos sostenían en brazos cuando pasaba en vuelo de música de Gámez Laserna ante la puerta norte del viejo mercado de la Encarnación. Como se nos aparece cuando decimos despacio las cuatro sílabas de luz que forman su nombre. Como debío verla Victoria Sanchéz la noche en que la Virgentuvo por altar, trono y paso su cama en la calle Escoberos, modesto Egipto en el que halló refugio de otros Herodes. Como debieron rezarle Antonio Román Vila y los suyos en el oratorio secreto de la calle Orfila. Como imagiinamos que la deben de ver aquellos por lo que se da la última levantá en la Basílica. Como imagino que la están viendo Antonio Saéz, que tan vien sabía que la eternidad cabe del Arco al atrio, y ese primitivo hermano que se jubiló de nazareno prometiéndose cumplir al año siguiente el sueño largamente acariciado de verla en los Altos Colegios, plena de fuerza, recién nacida a la Madrugada, sin saber que habría de cerla en presencia teal mucho antes.
Así la veremos esta mañana, sólo esta mñana, cuando se abran las puertas de la Basílica y se aparezca llenando su paso de ella, sola entre los varales, sola bajo el palio, sola sobre la peana, torre fortísima, arca de la Nueva Alianza en cuyo seno la Ley se hizo cuerpo, vara florida de Aarón, vaso de maná del cielo, sagrario que guardó por vez primera el cuerpo divino, mirando de frente la cuidad que le aguarda, temblando de impacioencia, desnuda de ofrendas, luz de si misma, sólo cubierta por el manto tejido con la red de Pedro y por la corona refundante que repute como un eco la realeza que su gesto y su cara proclaman.

"LA CIUDAD Y LOS DIAS"
ARTÍCULO DE OPINIÓN DE ABC (SEVILLA)
23 de Marzo de 2010